ALIMENTACIÓN Y ENDOMETRIOSIS

Marzo es el mes mundial de la concienciación sobre la endometriosis. Aunque lo más importante es hablar sobre ella e ir ampliando la investigación cada día del año💛

La endometriosis es una patología estrógeno-dependiente crónica de origen desconocido, en la que encontramos la implantación y crecimiento benigno de tejido endometriósico fuera de la cavidad uterina.

Conocemos que afecta al menos al 10% de la población 🌍 aunque se estima que dicho dato puede ascender hasta al 30-50% de la población. En cuanto al diagnóstico, los datos actuales nos informan de que el tiempo medio de demora en el diagnóstico es de 7-8 años.

Esto en parte es debido a la normalización de la sintomatología, como por ejemplo la normalización del dolor menstrual ‼️

🚨La menstruación no duele, no debe doler (entendiendo que dolor no es sinónimo de molestia)

En relación a los síntomas pueden llegar a ser muy diversos:

  • Dolor (al defecar, orinar, dolor menstrual, dolor de espalda,…)
  • Distensión abdominal
  • Náuseas y/o vómitos
  • Menorragia o menstruaciones muy abundantes
  • Migrañas
  • Problemas en relación a la fertilidad (puede llegar a ser causa de infertilidad)

En relación al abordaje, el trabajo desde el estilo de vida es crucial y es el primer escalón a trabajar. Aunque según el caso puede llegar a ser insuficiente y necesitar recurrir a medicación o intervención quirúrgica.

El foco del trabajo es mejorar la sintomatología y calidad de vida de la paciente.

Desde el estilo de vida podemos trabajar desde los siguientes ámbitos: nutricional (del que os voy a contar más a continuación), ejercicio, fisioterapia, psicológico. Además del ámbito médico, por supuesto. Y debe basarse en el trabajo conjunto desde diferentes áreas.

En relación al ámbito nutricional y alimentación llegáis a consulta con muchísimas dudas e incertidumbre, puesto que desconocéis hasta qué punto os puede ser de ayuda. Así os explico los focos de trabajo desde este ámbito:

  • Apoyar la correcta metabolización estrogénica vía hepática y digestiva.

El estrógeno es una hormona esteroidea. Tenemos receptores para el estrógeno en todo nuestro organismo y existen diferentes metabolitos estrogénicos. No todos los metabolitos son iguales ni poseen las mismas características, funciones y efectos.

El hígado se encarga de comenzar la metabolización de las hormonas (esto consiste en que su principal función es convertir los metabolitos y toxinas liposolubles en producto de excreción hidrosolubles que se puedan eliminar a través del sudor, la bilis, las heces y orina). Para ello necesitamos aportarle al hígado los nutrientes que participan en todos dichos procesos, entre ellos:

  • Consumo de crucíferas que aportan glucosinolatos que se metabolizan en sulforafano, indol-3-carbinol, etc: brócoli, rúcula, coliflor, rabanitos, bimi, kale, endivia,…
  • Ácidos grasos omega 3: pescados azules pequeños (anchoas, sardinas, boquerones, melva, caballa, trucha,…), semillas de lino y chía hidratadas o molidas, nueces, suplementación.
  • Consumo de alimentos coleréticos y colagogos que estimulan la función hepática y secreción de bilis: alcachofa, espárragos, cebolla, puerro, ajo, apio, jengibre,…
  • Consumo de lignanos a través de las semillas de lino.
  • Buen aporte de vitamina B6, B9 o ácido fólico (a poder ser en su forma activa), B12, colina y valorar metabolismo de la homocisteína.
  • Buen aporte de vitamina A, E, D y otros minerales con función antioxidante (zinc, selenio,…)
  • Disminuir la actividad de la enzima aromatasa.

La aromatasa es la enzima que convierte los andrógenos (testosterona y androstendiona) en estrógenos (estradiol y estronas). Cuanta mayor actividad enzimática mayor conversión habrá. Por lo que nos interesa regular a la baja la actividad de dicha enzima.

Para ello a través de la alimentación vamos a potenciar el consumo de flavonoides y lignanos. Adicionalmente en cada caso se valorará como de necesario es incluir un aporte mayor de ciertos nutrientes a través de suplementación para potenciar el trabajo a dicho nivel.

  • Incluir aporte de fitoestrogenos a través de la alimentación.

Suele haber mucho miedo a los alimentos fuente de fitoestrógenos en endometriosis, así que voy a explicaros la importante función de los fitoestrógenos y por qué es tan interesante su rol.

Los fitoestrógenos no ejercen las mismas funciones que los estrógenos. Pero poseen la capacidad de actuar como agonistas o antagonistas, dependiendo de en qué cantidad estén presentes. En alteraciones estrógeno-dependientes como endometriosis, adenomiosis, presencia de fibromas y miomas nos interesa el aporte ligero a través de la alimentación (no a través de suplementación) porque buscamos el efecto antagonista, uniéndose a los receptores estrogénicos pero no activando al receptor ya que no ejercen las funciones del estrógeno. Por lo que va a ocupar el receptor y vamos a evitar que pueda unirse un metabolito estrogénico.

Fuentes de fitoestrógenos son las legumbres (garbanzos, lentejas, alubias, soja, edamame,…), semillas.

  • Valorar la posibilidad de exceso de tejido graso en cada caso.

Este aspecto no lo vamos a tener presente en todos los casos. El problema no es el tejido graso, sino el exceso del mismo puesto que se va a comportar como glándula endocrina capaz de sintetizar estronas. Y como sabéis no nos interesa aumentar la presencia estrogénica.

  • Disminuir el ambiente proinflamatorio.

Este es aspecto es crucial y va más allá del ámbito nutricional. Hay diferentes aspectos o situaciones que pueden influir aumentado el ambiente proinflamatorio:

  • Resistencia a la insulina (RI)
  • Disbiosis (oral, intestinal, vaginal, endometrial)
  • Alteraciones digestivas (SIBO, HP, SII,…)
  • Déficits nutricionales
  • Alimentación proinflamatoria
  • Sedentarismo y/o sobreentrenamiento
  • Estrés crónico
  • Falta de descanso y sueño
  • Otras patologías no trabajadas (alteraciones autoinmunes, SOP, etc)

Si hay alteraciones digestivas nos interesa trabajar en revertirlas puesto que también pueden afectar al metabolismo estrogénico. El mecanismo a través del cual influyen es a través del estroboloma. 

El estroboloma es un conjunto de microorganismos que tienen capacidad para modular la actividad estrogénica. Si la síntesis de la enzima beta-glucuronidasa es normal no va a haber problema, pero en el caso de que el estroboloma se encuentre alterado va a aumentar la actividad de dicha enzima y va a reactivar a los estrógenos que ya venían parcialmente desactivados (recordad, vienen parcialmente desactivados gracias a la función hepática), por tanto van a volver a ser reintroducidos a la circulación sanguínea y no se van a eliminar complementamente.

El abordaje aquí vamos a necesitar personalizarlo según lo presente en cada caso.

La alimentación tiene sus límites, hay por ahí quien dice que con la alimentación “se cura” la endometriosis, y es totalmente mentira. Si alguien os dice eso huid, os están mintiendo. La alimentación puede ayudar a disminuir la carga estrogénica, disminuir el ambiente proinflamatorio y por tanto mejorar la sintomatología y calidad de vida y disminuir el agravamiento de la patología. 

Espero que esta información os pueda ser de ayuda. Cualquier duda podéis dejarla en los comentarios del post para poder resolverla. ¡Un abrazo!💖

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